El estrecho de Bab el-Mandeb, después del estrecho de Ormuz, es considerado la “segunda ruta marítima más importante”. Un paso que, si el Eje de la Resistencia decide cerrar, podría dificultar enormemente la situación para Estados Unidos y sus aliados regionales, y llevar el precio del petróleo a su punto máximo.
Irán y el Eje de la Resistencia aún no han decidido utilizar esta “carta de triunfo más peligrosa”, pero el enfrentamiento entre Yemen y Arabia Saudí en el Mar Rojo ya ha comenzado hace algún tiempo. Inicialmente, Ansarolá de Yemen impidió el paso de los buques saudíes, y después el enfrentamiento entre ambos se intensificó cada vez más.
Los saudíes, en una escalada más seria, atacaron el puerto yemení de Al-Hudaydah, pero esta acción fue respondida con la contundente réplica de los yemeníes y un ataque contra las instalaciones petroleras de Arabia Saudí en Aramco.
Yahya Sari, portavoz de las Fuerzas Armadas de Yemen, enfatizó en su declaración que “no dudarán ni un momento en aplicar la ecuación de “bloqueo por bloqueo”.
Subrayó que “destrozamos las instalaciones petroleras de Aramco en Jizán y Yanbu con decenas de misiles y drones”.
Los ataques de Arabia Saudí contra algunas regiones de Yemen no solo no provocaron el retroceso del pueblo yemení, sino que aumentaron la determinación de las fuerzas militares de este país para enfrentarse con mayor firmeza a Arabia Saudí.
**Trump se vio obligado a detener los ataques.
El presidente de Estados Unidos afirma constantemente en sus entrevistas que ha “destruido” la fuerza militar de Irán, pero en privado, este presidente está preocupado por la prolongación de estas tensiones a largo plazo.
La cadena CNN, citando a un funcionario estadounidense, informó que J.D. Vance, vicepresidente de Estados Unidos, y Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército de Estados Unidos, plantearon sus preocupaciones sobre las reservas de municiones de Estados Unidos durante la reunión del viernes con Trump en la Casa Blanca.
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